El Campeonato del Mundo de MotoGP llega esta semana a Argentina para la celebración de la segunda cita del año. Tras el podio logrado por Marc Márquez en el Gran Premio de Catar y la mejora evidenciada por los dos pilotos del equipo Repsol Honda en la prueba inaugural, el circuito de Termas de Río Hondo será su siguiente reto, un escenario en el que Márquez ha conocido la gloria y la derrota.
El de Cervera consiguió aquí la victoria en 2014, el año de inuaguración del trazado argentino, y se fue al suelo en 2015 después de que Valentino Rossi le adelantase en la parte final de la carrera, un incidente que originó la mala relación entre el español y el italiano.
"Vamos a Argentina con mentalidad positiva después de conseguir la tercera posición en Catar", cuenta Márquez, "un resultado que no era muy predecible antes del inicio de la temporada. Trabajamos muy duro y bien con Honda y mi equipo durante el fin de semana y eso me permitió en la carrera tirar tan fuerte como fue posible. Es normal que al no haber tenido entrenamientos durante el invierno en esta pista se note; ahora tendremos que ver si la configuración que encontramos en Catar también funcionará en Argentina. Sería un buen paso adelante para nosotros y podríamos aspirar a un resultado un poco mejor el domingo".
El bicampeón del mundo de MotoGP sabe que "será un interrogante hasta el viernes" al no conocer el funcionamiento de la electrónica única y de los Michelin en Termas de Río Hondao, pero añade que "en general el de Argentina es un circuito que me gusta. Allí siempre he ido rápido, así que soy positivo para el fin de semana".
Fuente: Todocircuito.com